Apio

Apio
Apio

Es una planta herbácea bienal de la familia de las umbelíferas.
Tiene una raíz fibrosa, corta y fuerte, un tallo también fibroso y hojas plumadas, con tres segmentos.
Las flores son de color blanquecino y el fruto es pequeño y redondeado.
Toda la planta de apio exhala un fuerte y agradable aroma.
Es comestible y fácilmente digerible, por lo que se la emplea en ensaladas y otras comidas.
Su nombre científico es Apium graveolens.
La plantación se realiza con semillas, en suelos frescos y permeables.
Para aprovechar sus propiedades curativas es mejor usarlo fresco.

Propiedades
Es un excelente alimento que nos ayuda a cuidar la salud.
Es indicado especialmente en enfermedes originadas por exceso de ácido úrico, como la artritis o el reumatismo.
Se emplea para tratamiento del sistema digestivo. Tiene efectos diuréticos, depurativos y carminativos, por lo cual es ideal para eliminar impurezas del organismo, contribuyendo a bajar de peso.
También se le reconocen propiedades medicinales sobre el sistema nervioso, debido a su poder sedativo y tranquilizante. Mejora la memoria, combate infecciones y es regenerador sanguíneo.
Es importante incorporar a nuestra dieta el consumo de esta hierba si deseamos llevar una vida sana y saludable, ya que nos aporta cantidades significativas de agua, fibra, vitaminas A, C, E, B, y minerales como el potasio,magnesio, azufre, fósforo, manganeso, cobre, aluminio, hierro y zinc.
El apio es bueno para el tratamiento de problemas cardiovasculares, disminuye la presión arterial y reduce el colesterol.

Formas de uso

  • Jarabe depurativo:
    Cortar y mezclar raíces de apio, hinojo, espárrago y perejil (5 grs de cada una). Poner en un recipiente con un litro de agua natural. Dejar 12 horas en remojo y después filtrar el líquido.
    Poner nuevamente las raíces en el recipiente, ahora con dos litros de agua y dejar 12 horas más. Filtrar este líquido y mezclarlo con el primero. Agregar dos kilos de miel. Colocar sobre fuego moderado y revolver constantemente para que se haga homogéneo. Tomar 60 grs de jarabe al día, en varios tragos o cucharadas.
  • Decocción para hígado y ríñones:
    Hervir a fuego moderado 20 grs de raíces de apio y 30 grs de raíces de perejil en un litro de agua, durante diez minutos.
    Dejar enfriar y colar. Beber tres tazas por día.
  • Decocción contra el exceso de ácido úrico:
    Hervir 40 grs de apio completo en un litro de agua durante varios minutos. Filtrar y tomar tres tazas diarias.

Fuente: “Las Plantas Curativas” – Arquetipo Grupo Editorial

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